¿Planeando viajar a Camboriú, Brasil?. ¡Llegaste al lugar indicado!. Visitamos el balneario brasileño varias veces, en distintos momentos de nuestra vida, tanto con agencia como por libre. En base a nuestra experiencia, vamos a contarte lo que nos hubiese gustado a nosotros saber de antemano, para organizarlo de la mejor manera y que puedas hacerlo con más información en la mochila.

En esta guía para viajar a Camboriú vas a encontrar absolutamente todo, desde cómo llegar en auto o avión, requisitos de entrada, cómo organizar el viaje, qué visitar día a día, qué ver y qué hacer en Camboriú con días lindos y también si llueve, itinerario sugerido, cuáles son las excursiones que recomendamos y cuáles no creemos que valgan la pena.

Y además al final de todo podrás leer el diario de uno de nuestros viajes a Camboriú de hace unos años, más que nada para que pueda servirte como idea al leer nuestra experiencia en primera persona, más allá de la información útil. Todo está actualizado a marzo 2020.

viajar a camboriu - guia de viaje

Indice de contenidos

Preparativos para viajar a Camboriu, Brasil

Para organizar un viaje a Camboriú hay varias cosas a tener en cuenta, como en todo viaje.

Antes de empezar a desglosar cómo llegar, qué hacer y demás información práctica, vamos a situarnos con algunos datos básicos sobre el lugar que queremos visitar y sobre el país, Brasil.

Localización y algunos datos básicos de Camboriú y Brasil

bandera de brasil País: República Federativa de Brasil.
Capital: Brasilia.
División Política: 26 Estados y 1 distrito federal.
Moneda: el Real.
Idioma Oficial: Portugués.
Población: 211 millones de habitantes.
Superficie: 3.761.274 km cuadrados.
Gobierno: República Federativa con presidente elegido cada cuatro años.

Zona de viaje: Camboriú y alrededores. Se trata de un balneario en la costa norte del Estado de Santa Catarina. Dicho Estado está localizado en la región sur del país, y su capital es Florianópolis (85 km al sur de Camboriú). Posee un territorio lleno de contrastes: las sierras se contraponen con el litoral de bellas playas, bahías, e islas.

Mejor época para viajar:  la mejor época del año para visitar esta zona es durante el verano del hemisferio Sur (diciembre a marzo), cuando el clima es más caluroso. Pero en esta época es recomendable hacer reservas del alojamiento (si se va a viajar en auto o en bus), o comprar algún «paquete» anticipadamente, ya que se trata de una zona muy concurrida por turistas brasileros, argentinos y uruguayos.

Sin embargo, también se puede conocer estos lugares en otras épocas del año, con la ventaja de conseguir mejores precios fuera de la temporada alta, y poder también disfrutar de un destino un poco más tranquilo, sin tanto «embotellamiento» turístico, y el clima suele ser bueno.

Nuestros viajes fueron en enero y marzo.

Cómo organizar un viaje a Balneario Camboriú

Hay dos formas de planificar tu visita a Balneario Camboriú: por libre o con agencia. Hemos viajado a este destino de ambas formas, y cada una tiene sus pro y sus contra, que te contaremos a continuación.

Viajar a Camboriú por libre

Ventajas

Vas a poder organizar el viaje a tu ritmo, con fechas específicas que te queden cómodo y una cantidad de días acorde a tus vacaciones. Además, si te interesa y contás con tiempo suficiente,  podrás combinar unos días en Camboriú con otros en algún otro destino playero, como Bombinhas o Florianópolis, por ejemplo.

Podrás seleccionar el alojamiento en Camboriú que más te guste, sin tener que adaptarte a las limitadas opciones que te ofrecen los paquetes a Camboriú.

Desventajas

¡Hay que ver cómo llegar hasta Camboriú!.

Lo típico, si sos de Argentina, Uruguay o Paraguay, es viajar a Camboriú en auto. La desventaja de ésto, es que no importa dónde sea que vivas, siempre serán mil horas manejando. Con lo cual, si no hay con quien turnarse para manejar, vas a tener que hacer noche por el camino.

También hay que tener más precaución en las rutas brasileras, para no entrar en ciudades que no queremos por temas de seguridad, por el tráfico y por las multas.

Otra opción para viajar por tu cuenta, es volando a Florianópolis. Entraremos más en detalle luego, en la sección Cómo llegar a Camboriú.

Viajar en paquete a Camboriú (agencia)

Debo admitir que nunca me convence esta opción, pero en uno de los viajes a Camboriú la hemos utilizado. ¿Por qué?. Básicamente por dos motivos: el paquete a Camboriú en bus que conseguimos era muy, pero muy barato y además, no queríamos viajar en coche, porque eran demasiadas horas de viaje (en bus también, pero vas durmiendo, no manejando) y en la experiencia anterior a Brasil en coche habíamos tenido una mala experiencia, que por suerte no pasó a mayores.

Asi que elegimos viajar en tour por precio y comodidad, nada más.

¿Desventajas?. ¡Varias!. Además que uno tiene que adaptarse a las opciones de alojamiento que te ofrecen (lo cuál varía el precio del paquete), una vez que llegamos a Camboriú después de un día entero en bus, nos quisieron mandar a un hotel que no habíamos reservado (cosa que pasa muy seguido al viajar con agencias).

Habíamos pagado por estar en el Hotel Pires, y querían mandarnos a otro que según ellos era mucho mejor, pero creeme que no. Si bien no lo consiguieron porque nos mantuvimos firmes, la discusión nos hizo perder medio día de playa. Igual hubo gente a la que sí lograron cambiar de hotel, y en el bus de vuelta nos decían que terminaron discutiendo más tiempo que nosotros, porque el nivel del hotel no era igual y la comida tampoco (viajamos con media pensión).

Requisitos para viajar a Camboriú, Brasil

La documentación y vacunas necesarias pueden variar según de qué país seas, pero por ejemplo, los requisitos para viajar a Brasil siendo Argentinos son:

  • Pasaporte o DNI vigente, en buen estado (el DNI que es libretita y los escritos a mano, no sirven).
  • Si viajas con menores de edad, además de sus respectivos documentos, hay que llevar la libreta de familia o partidas de nacimiento, y si sólo viaja uno de los progenitores, se debe llevar la autorización del otro.
  • Al ingresar se completa una tarjeta de entrada/salida, que hay que conservar y entregar al regreso.
  • Averigua bien cómo está el tema de fiebre amarilla en el momento de tu viaje, para saber de antemano si están solicitando el certificado de vacunación internacional.

Esto siempre puede cambiar, por lo cual te recomiendo buscar más información en la web del gobierno.

Cómo llegar a Camboriú

Suponiendo que ya hayas decidido viajar por tu cuenta (porque si viajas con agencia, éste punto ya lo tendrás resuelto), vamos a contarte las 3 opciones principales de transporte para ir a Camboriú.

Cómo llegar a Camboriú en auto

Esto depende desde dónde viajes. En nuestro caso que viajamos desde Argentina, siempre hemos cruzado por la frontera de Paso de Los Libres (Argentina) – Uruguayana (Brasil).

En cuanto a los requisitos para cruzar a Brasil con el auto, basta el DNI si sos de un país del Mercosur, más la licencia de conducir y la tarjeta verde del coche. Además, se debe tener la Verificación Técnica Vehicular (VTV o RTO) al día y el seguro que cubra en el Mercosur. Aquí en la web del gobierno vas a encontrar si hubo algún cambio.

Desde Uruguayana a Sao Gabriel, que es una buena opción para hacer noche dependiendo dónde haya arrancado el viaje, la ruta está en buenas condiciones, pero luego de Sao Gabriel a Porto Alegre la ruta 290 está mala (en 2020), no solo con asfalto saltado de a tramos sino con mucho tránsito de camiones, asi que cuidado. Si viajaste y ya la encontraste en buen estado, por favor dejanos un comentario, así lo actualizamos.

También cuidado con no pasar la zona de Porto Alegre de noche, lo más prudente es parar antes o después. De Porto Alegre hasta Camboriú, la autopista está en buen estado.

Del lado de Brasil tendrás peajes que pagar en reales, asi que en caso de viajar en auto, deberías considerar llevar reales antes, o cambiar en la frontera.

Vas a tener que parar a dormir por el camino. Dependiendo a la hora que salgas desde tu ciudad de origen, y a qué hora cruces la aduana, podés elegir dormir en un lugar con playa, o a mitad camino. A nuestro gusto, las mejores opciones son Torres o Sao Gabriel, más cerca de la aduana.

Además siempre hay que tener la precaución de elegir un alojamiento con estacionamiento.

En Sao Gabriel nos gusta parar lo más cerca de la ruta 290 posible, para no desviarnos del recorrido. Las mejores opciones son el hotel San Isidro (con chicos es genial porque tiene piscinas) o el Chácara das Flores, más boutique. Sino una alternativa sencilla y barata, es el Marechal, como para descansar y seguir viaje.

En Torres, como ya hay playa, una buena idea es dormir dos noches, así tenemos un día entero de playa, y luego llegamos a Camboriú bien descansados. Lógicamente depende de cuántos días de vacaciones tengamos. En Torres nos gusta estar bien ubicados en el centro y cerca de la playa, para dejar el coche y salir con tranquilidad. El hotel Faro es buena opción para pasar la noche, y si el plan es quedarnos dos días, la Pousada La Barca o la Solar Inn son alternativas más atractivas (la Baluarte aún mejor).

Por eso, hay que planificar bien el recorrido, los tiempos, y calcular llegar al alojamiento por la tarde, dejando margen por cualquier imprevisto, para evitar conducir de noche. Nosotros solemos reservar el alojamiento con anticipación y calculamos que nos sobren varias horas de margen.

Algunos en vez de Torres eligen hacer noche en Capao da Canoa, pero nos gusta más la playa de Torres.

Otra opción es ir por Uruguay, cruzando por la frontera Colón – Paysandú, y seguir por ruta 26 hasta Rivera, pasando por Tacuarembó. Hicimos este recorrido hace varios años y la ruta tenía varios kilómetros de ripio, pero según nos comentaron ahora está asfaltada nueva casi en su totalidad y puede ser una muy buena opción a considerar.

Cómo llegar a Camboriú en avión

Camboriú no tiene aeropuerto, el más cercano es el aeropuerto de Florianopolis a 80  kilómetros. El aeropuerto de Florianópolis está bien comunicado con otras ciudades de Brasil y tiene algunos vuelos directos con Argentina y Chile, los cuales se pueden buscar desde aquí.

Para ir del aeropuerto de Florianópolis a Camboriú, lo más cómodo es contratar con anticipación un traslado como éste que te deja en tu hotel de Camboriú. El traslado demora unas 2 horas. La opción low cost, es ir en bus hasta la Terminal Rodoviario Rita Maria y allí mismo comprar un pasaje de bus a Camboriú. Luego deberás tomar otro bus hasta tu hotel, ya que la terminal llamada Estação Rodoviária no está en la zona hotelera.

Si vas a estar en Sao Paulo, Rio de Janeiro o Porto Alegre, también hay vuelos directos al aeropuerto de Navegantes en Itajaí, que queda a sólo 20 km de Camboriú y podes buscar desde aquí.

Ir a Balneario Camboriú en colectivo (bus)

Depende desde dónde salgas, pero por lo general no me resulta tan buena opción, ya que el viaje dura muchas horas y suele ser casi tan caro como viajar en avión a Florianópolis (buscando con tiempo, los precios son similares). Pero bueno, depende desde dónde viajes y si hay algún aeropuerto cerca que te convenga.

Qué ver y qué hacer en Camboriu: 10 imperdibles

1. Pasear por la Avenida Atlántica, la costanera de Camboriú

Caminar los 7 km de costanera de la Avenida Atlántica, que recorre la bahía de Balneario Camboriu totalmente, desde Barra Sul donde se encuentra el muelle y dónde sale el teléferico hasta la zona norte donde está la pasarela que conduce a la hermosa playa Buraco.

La Avenida está llena de restaurantes y locales nocturnos, además de algunos de los mejores hoteles donde alojarse en Camboriú. Además, hacia la mitad de la avenida atravesarás la plaza Tamandare, donde es habitual encontrar espectáculos gratuitos.

Otra forma de recorrerla es alquilando una bicicleta, ya que tiene ciclovía en toda su extensión, o tomando el bondindinho, el bus local.

2. Ir en barco pirata a Laranjeiras

Una excelente alternativa para visitar una de las mejores playas de Camboriú es tomar el barco pirata que sale desde Barra Sul.

barco pirata en Laranjeira

el famoso barco pirata en Laranjeira

3. Subir al teleférico del Parque Unipraias

Si te gustan los paseos en teleférico, ésto es para vos. El bondinho hace el recorrido Barra Sul-Laranjeiras-Mata Atlántica, con atracciones en el camino ideal si viajas con niños a Camboriú (no incluídas en el ticket del teleférico).

Además durante el viaje tendrás una de las mejores panorámicas que ver en Camboriú.

Hay excursiones como ésta que incluyen tanto el teleférico como el barco pirata y tiempo en Laranjeiras, además que te buscan y regresan a tu alojamiento

que hacer en camboriu

4. Recorrer la ruta Interpraias, una de las mejores cosas que hacer en Camboriú

En la ruta Interpraias se encuentran algunas de las mejores playas que conocer en Camboriú, y recomiendo mucho que dediques un día a visitarlas. El bus Interpraias hace el recorrido y es la alternativa más barata.

¿Leíste nuestro artículo sobre las playas de Camboriú y alrededores que recomendamos?. ¡No te lo pierdas!

5. Visitar el parque Beto Carrero, una visita ideal que hacer en Camboriú con niños

Este parque de atracciones es el Disney de Latinoamérica (siendo generosos, claro). Queda a 35 kilómetros de Balneario Camboriú, y fue una visita que nos quedó pendiente.

Para llegar al parque Beto Carrero, si no dispones de coche, la mejor opción es éste tipo de traslados ida y vuelta mucho más económico que tomar un taxi. Suele salir a las 8 de la mañana de Camboriú y regresa al finalizar el último espectáculo.

Si viajas a Camboriú en familia, es un imperdible.

6. Subir al Cristo Luz para ver Camboriú desde las alturas

Un Cristo de más de 30 metros que se ilumina por la noche y va cambiando de colores, ofreciendo desde allí arriba vistas increíbles de Balneario Camboriú.

Además hay restaurantes donde comer algo y show de música. Se cobra entrada.

7. Visitar Blumenau para la Oktoberfest

Si tenés la suerte de viajar a Camboriú en octubre, no podés perderte la Oktoberfest en Blumenau. Dicen que es la fiesta de la cerveza alemana más grande de la Américas, asi que si te gustan las celebraciones de este tipo, ¡hay que ir!.

Si tu visita no es en octubre, igual Blumenau vale la pena, ya que es una ciudad con construcciones coloniales de estilo alemán, que sorprende bastante siendo que estamos en Brasil.

8. Subir al Morro do Careca y volar en parapente sobre Balneario Camboriú

Si te gusta caminar, hay una trilha natural que te lleva al Morro do Careca y te ofrece una de las mejores vistas de Camboriú. Además, si no le tenés miedo a las alturas, desde allí es habitual volar en parapente sobre la bahía, obteniendo una imagen única que ver en Camboriú.

9. Disfrutar del mundo submarino haciendo buceo en Camboriú

Si querés practicar buceo en Camboriú, te recomiendo que vayas a la zona de Bombinhas, que es uno de los mejores lugares de la zona para hacer buceo o snorkel.

En nuestro diario de viaje, más adelante, te cuento nuestra experiencia.

10. Shopping en Camboriu, lo mejor que hacer en Camboriu cuando llueve

La verdad que cuando vamos a un destino completamente de playa y llueve, parece que el día está perdido. Pero Camboriú tiene a favor, en cuanto a otros destinos de la zona, que al ser una ciudad más grande, hay varias opciones de shoppings y centros comerciales donde ir a dar una vuelta o a comer algo.

Los dos paseos de compras o shoppings en Camboriú que conozco son Passeio San Miguel, que queda en la zona sur del balneario y nos encanta porque es un paseo al aire libre, con bares donde tomar algo y restaurantes con lindo ambiente, y el Atlantico Shopping, que es un shopping más tradicional, de varios niveles, con negocios, patio de comida, etc. Está en pleno centro del balneario.

De todas formas, las veces que fuimos a Camboriú, siempre llovió un rato y volvió a salir el sol, asi que bastó con resguardarnos de la lluvia en algún sitio. Respecto a esto, te recomiendo que si se larga a llover, salgas de la playa porque en Brasil es común que haya tormentas eléctricas. No te lo recomendaría si no fuese que un amigo tuvo una muy fea experiencia relacionada con esto en una playa cercana.

¿Te gustaría en un día incluir las actividades principales de Balneario Camboriú?. Con ésta excursión además de buscarte en tu alojamiento, te incluyen el paseo en teleférico, la visita a Laranjeiras y el traslado e ingreso al Cristo Luz al atardecer.

Qué visitar cerca de Camboriú: excursiones de un día

Camboriú es una muy buena base para visitar otros destinos de playa cercanos por el día. La ventaja es que paras en Camboriú que es una ciudad, con todos los servicios y comodidades, y desde allí te moves a otros sitios, regresando para cenar y dormir.

Algunos muy recomendables son:

  • Bombinhas.
  • Ilha Porto Belho.
  • Florianópolis.
  • Blumenau (no es de playa, pero es una excursión distinta).

Personalmente me parece que las dos primeras alternativas valen mucho la pena, y no dejaría de incluirlas en el itinerario.

Por otra parte, ir a Florianópolis desde Camboriú a pasar el día, no le veo mucho sentido. Son demasiadas horas de viaje y Florianópolis es grande, con lo cual en un día no se llega a ver nada.

¿Cuántos días viajar a Camboriú?

Lo ideal es viajar a Camboriú entre 7 y 10 días. Depende en qué medio de transporte viajes, pero si lo haces por tierra y contás con muchas horas para llegar, lo mejor sería quedarse 10 días, para dejar días más relajados en el medio. De todas formas, una semana está muy bien para realizar las principales actividades que hacer en Camboriu y visitar las mejores playas de la zona.

Itinerario de viaje a Camboriú en una semana

¿Cómo organizar los días en Camboriú si tenemos una semana?. En base a nuestros viajes, vamos a sugerirte un itinerario de ejemplo.

Día 1: Centro de Camboriú.

Día 2: Recorrer la costanera y visitar Buraco.

Día 3: Hacer la excursión en barco pirata a Laranjeira con teleférico y almorzar mariscos en los restaurantes de la playa.

Día 4: Visitar las playas de Bombinhas.

Día 5: Recorrer la ruta interpraias y pasar el día en la playa que más te guste.

Día 6: Depende. Si viajas a Camboriú en familia, visitar el parque Beto Carrero. Otra opción sería la ilha Porto Belo.

Día 7: Como es el último día, lo dejamos más relajado, disfrutando de las playas más cercanas, como la central, Buraco o Dos Amores (guía de playas de Camboriú), y al atardecer nos vamos para el Cristo Luz, para cerrar el viaje con una gran vista de Camboriú al anochecer.

Relatos del viaje a Balneario Camboriú, Brasil

A continuación te contamos día a día lo que fue uno de nuestros viajes a Camboriú. En este diario de viaje, hablamos sobre un viaje que realizamos con un paquete turístico, de esos típicos que ofertan en las agencias de turismo de nuestra ciudad, con lo cual organizar el viaje no fue nada difícil.

En nuestro caso, el viaje fue en ómnibus, ¡unas interminables 25 horas!. La realidad es que es más recomendable buscar vuelos baratos a Camboriú aquí.

Como teníamos el alojamiento incluído no podíamos trasladarnos a nuestro antojo, y por eso es que tomamos como base Camboriú para de ahí poder desplazarnos a otras playas durante el día (Porto Belo, Bombinhas, Estaleiro, Praia dos Amores, Laranjeiras), y volver de noche al hotel para cenar, pasear por el centro y dormir. Camboriú es una excelente base de operaciones.

Teníamos varias opciones de alojamiento para elegir, y optamos por el Ibis Styles de 3 estrellas con media pensión (que es de la cadena de hoteles Pires). Se encuentra a una cuadra y media de la Avenida Atlántica, sobre la cual se encuentra la playa del Balneario Camboriu. El hotel estuvo genial, las habitaciones muy bien, con tv, frigobar y aire acondicionado. Los desayunos muy buenos, con gran variedad de frutas y tortas… ¡y chipá!.

¡Pasemos al diario de viaje a Camboriú!.

DIA 1 y 2: Llegada a Camboriú y primeras impresiones

Después de un largo viaje de más de 24 horas, el bus nos dejó en nuestro hotel a las 5 am. Dejamos los bolsos en la recepción, ya que la habitación aún no se encontraba asignada, y nos dirigimos directo a la playa central, donde contemplamos un hermoso amanecer.

playa central de Camboriú

Así nos recibía la playa de Camboriú

La recomendación al comprar este tipo de «paquete» es que presten atención, porque generalmente se sobrevende la disponibilidad del hotel, y tratan de derivarte a un supuesto hotel de mejor calidad.  De esta manera, la cadena hotelera se asegura completar todos los cupos de habitaciones, incluyendo el de los hoteles menos concurridos por los turistas. Y hablamos con conocimiento de causa, porque nos pasó al tratar de hacer el check-in, como ya mencionamos.

Respecto a Camboriú, nos encontramos con una ciudad linda, abarrotada de edificios que conquistan la costa desde la barra sur, con su club náutico y el muelle, hasta barra norte, con el sendero que conduce hasta la playa de Buraco.
playa camboriu - viajar a camboriu
Negocios, restaurantes, hoteles, mercados, y algún que otro shopping, recorren la Av. Atlántica (la de la costa) y Av. Brasil. Para aquellos que les gusta la vida de playa y salir de compras sin remedio alguno, es un lugar ideal. Por nuestra parte, optamos siempre por ver un poco de todo.

Durante la caminata de la tarde por el centro, encontramos un supermercado, a solo 2 cuadras de nuestro hotel. Fue ideal para comprar los alimentos para el mediodía, como sandwiches, galletitas para la tarde, y unas cuantas bebidas.

Como la habitación del hotel posee un frigobar, no tardamos en ocuparlo con latitas, botellas de cerveza y agua… sí, ¡agua también!. Venden unos bidones de 5 lts, que vienen bien para recargar las botellas de 1,5 lts que nos llevamos para beber en la playa o durante el día mientras caminamos.

DIA 3: Playa do Buraco

Nuestro primer día in situ arrancó con el desayuno buffet: frutas, queso, jamón, huevos revueltos, etc. Me gustaría destacar especialmente los Chipá, que nos esperaban todas las mañanas calentitos y recién horneados.

Salimos del hotel en dirección a la costa, hacia la praia do Buraco, que se encuentra en el límite con Itajaí, separados por un morro con la praia Dos Amores.

Al finalizar la playa central, se encuentra el único acceso para Buraco. El camino es una senda ecológica, construida en madera, que va serpenteando sobre las rocas de la costa, desembocando en una playa poco concurrida durante la mañana, con aguas bien agitadas que la convierten en un atractivo para los surfistas.

praia buraco camboriu

La Praia do Buraco…

Cerca del mediodía regresamos a la playa central en busca de la protección de una sombrilla, y terminamos en la mesa de uno de los puestos de suco natural, que son muy recomendables y mas aún con las temperaturas de marzo. Estos puestos (chiringuitos) son ideales para pasar el día con un bajo presupuesto.

Si no les gusta caminar o están cortos de tiempo, se encuentra el Bondindinho: un ómnibus bien llamativo que recorre la Av. Atlántica y Av. Brasil, y que pasa cada 10 minutos.

A la tarde regresamos a praia do Buraco. No tiene una gran extensión de arena, por lo que no lleva mucho tiempo recorrerla completa. Por estas horas de la tarde, hay mayor cantidad de visitantes, por lo que recomendamos recorrerla por la mañana temprano si prefieren una mayor tranquilidad.

atardecer en Praia do Buraco

Praia do Buraco por la tarde

Sin darnos aviso, el cielo ennegreció. Una tormenta tropical nos llevó a tomar el camino de regreso. Cuando llegábamos al centro, irrumpió el agua nuestra huída. El reparo de un balcón nos acompañó durante las últimas gotas. La llovizna nos regaló un pequeño arcoiris, ideal para un momento fotográfico.

praia central - viajar a camboriu

la Praia Central de Camboriú con arcoiris

Era nuestra «noche de degustación», así que después de cenar nos retiramos en busca de algunos tragos. Sobre la Av. Central – Calçadão o peatonal- se encuentra una gran vida nocturna,  jóvenes y adultos en busca de un mismo objetivo: ¡un trago!. Los negocios se transforman en puestos de bebidas, con una gran variedad de tragos tropicales, y de comensales riendo y hablando de sus vacaciones.

Nos dimos un tropezón con una Caipirinha y una Caipiroska, caminamos hasta la playa y… ¡a testear!. Eran tan deliciosas que optamos por dejar que las beba una maceta, que seguro habrá sufrido una buena borrachera. Eso no era un trago, ¡era alcohol etílico concentrado!. Por suerte, esta situación se reivindicó mas adelante.

DIA 4: Disfrutando el día en Laranjeiras

Desayunamos temprano, y caminamos por la playa Central hasta nuestra querida praia do Buraco. Realmente vale la pena caminar a estas horas de la mañana, ya que los turistas están descansando y el movimiento comercial no abre hasta las 9:00 am. Una paz que te permite dejar de lado las distancias: sin darnos cuenta, ya estábamos en playa do Buraco. Un sol espléndido, un cielo celeste y una playa desierta, y solo nosotros disfrutando aquel panorama.

Cuando divisamos los primeros movimientos, decidimos partir hacia el hotel. Cargamos el bolso, agua y el equipo de playa, y decidimos conocer la praia das Laranjeiras.

Los medios para llegar son variados: por medio del barco pirata, partiendo desde el puerto ubicado en el extremo sur de la playa central; el teleférico es otro medio de transporte desde el cual se puede admirar el paisaje, ya que llega hasta la cima del morro; en excursiones como ésta que incluyen ambas cosas; y finalmente el más económico, por el cual optamos nosotros, el ómnibus.

La parada más cercana se encuentra en una de las esquinas de la Iglesia Matriz Santa Inês, entre las calles 1520 y 1400. El viaje en bus no lleva mas de 30 minutos. Creo que Schumacher ya encontró un rival, asi que agárrense fuerte de los soportes de sus butacas porque en las curvas, contracurvas y subidas, van a vivir la fuerza G.

Nos bajamos tan solo a una cuadra del ingreso a Laranjeiras. Se van a dar cuenta cuando lleguen a la parada porque hay una rotonda con varias esculturas.

Les comento que este ómnibus recorre la vía interpraias, que es una vía de acceso que pasa por las playas del balneario Camboriú: Dos amores, Central, Laranjeiras, Taquaras, Taquarinha, Pinho, Estaleiro y Estaleirinho.

Mapa interpraia Camboriú

La entrada que conduce hasta la costa es una calle de adoquines y frondosos árboles. Las viviendas son en su totalidad comercios de artesanos, restaurantes y puestos de suco natural.

La playa es muy agradable, no hay mucho oleaje, pero sí muchos turistas dado que es muy popular en la zona. Sobre el extremo sur hay un muelle donde descienden los pescadores y los que viajan en el barco pirata.

Como estábamos en horas del mediodía, decidimos darnos un gusto y comer en uno de los restaurantes. Hay mucha oferta, pero el que mas nos llamó la atención era uno con planta alta, donde unos ventanales daban una vista ideal de la costa.

Nos sacamos las ganas de poder disfrutar de los alimentos provistos por el mar. Pedimos una picada marina, de las que había varias para elegir. Y ya que estábamos, pedimos una completita: camarones rebozados, rabas, pescado en dados rebozados, papas fritas, arroz, sopa y salsa crema de pescado. Acompañado con una bebida, que en este caso fue una cerveza ¾. No pudimos terminar toda la bandeja, verdaderamente abundante. 

Camarão, lula em rodelas e Cerveja

Camarão, lula em rodelas e Cerveja

Por la tarde, disfrutamos de la playa, nos metimos al agua que estaba super tibia y coronamos nuestra visita a Laranjeira con un suco de abacaxi (jugo de ananá).

la playa de Laranjeira vista desde el mar

la playa de Laranjeira vista desde el mar

Al regresar al centro, pasamos por una de las agencias de turismo que se encuentran sobre la peatonal. Desde que decidimos viajar a Camboriu, sabíamos que el plan era visitar también algunas playas más alejadas. Así fue que compramos una excursión para el día siguiente a la isla de Porto Belo, que si bien no es económica, vale la pena ir a pasar el día.

DIA 5: Excursión a la Isla de Porto Belo

Acompañados nuevamente por un excelente desayuno y un hermoso día de sol, nos dirigimos al hall de entrada del hotel. No llegamos a esperar cinco minutos que nuestro colectivo estaba en la puerta junto al chofer pronunciando nuestro nombres. Una vez constatada nuestras identificaciones ocupamos nuestros lugares y a disfrutar del camino.

Al llegar al club náutico, el barco nos estaba esperando en el muelle. El recorrido no duró mucho tiempo, y antes de lo que pensamos estábamos arribando a la isla de Porto Belo con gran entusiasmo.

Al salir del muelle se encuentra el restaurante, y desde allí comienza un sendero en madera que recorre los diferentes sectores de la isla, como el museo, el sendero ecológico y las diferentes playas habilitadas para los bañistas.

un velero cercano a la costa de la isla

un velero navegando cercano a la costa de la isla

porto belo camboriu 1

la llegada a Porto Belo

Por ser un lugar visitado por un gran número de turistas, las playas están limpias. Se notaba que el mar había estado agitado ya que el fondo marino estaba revuelto, lo que mantenía el agua turbia y con baja visibilidad. Pero esto cambió cerca del mediodía, donde todo volvió a su normalidad y la transparencia del agua embelleció aún más el entorno.

La extensión de arena no es continua. Se ve interrumpida por numerosos cúmulos de roca que verdaderamente le dan un punto distintivo al ambiente. Aun así, es posible caminar por la costa bordeando las rocas. Hay rincones muy lindos para descansar y tomar unas fotos.

playa portobelo

Al mediodía almorzamos en el restaurante de la isla: pescado a la plancha, papas con orégano, chop suey de verduras (espárragos, zanahoria, pimiento), arroz, salsa marina y una cerveza ¾. No recordamos el precio pero no era muy caro. No está permitido ingresar con alimentos a la isla, entendemos que es para mantener el negocio del restaurante y el puesto de bebidas. De todas formas nosotros nos llevamos un agua mineral y un paquete de galletitas para pasar la tarde.

Realmente disfrutamos mucho de la arena y el mar de la isla.

A las 5 pm debíamos estar en el muelle para emprender el regreso. Este no fue directo, sino que el barco recorrió la isla por el lado sur, donde tuvimos una hermosa vista de toda la costa. En un momento dado, nos permitieron saltar de la embarcación al mar, fue bastante divertido. Durante el paseo, que duró una hora, un grupo de coreógrafos realizaron una presentación con música y bailes. Terminamos todos siguiendo el ritmo brasilero, y a la espera de recibir alguna bebida de regalo.

vista porto belo

nuestra vista en algún momento del paseo

DIA 6: Día de relax y visita al Cristo Luz

Este día no fue de muchas salidas, ya que Bea se encontraba un poco mareada, por lo que decidimos no salir a recorrer ninguna playa y descansar un poco.

Caminamos desde barra norte hasta barra sur, nos tomamos unas fotos en el muelle y nos quedamos observando a dos pescadores durante unos minutos. Nada interesante: mucho pique, pero a la hora de recoger la línea, un anzuelo vacío.

edificios camboriu

Por la noche decidimos conocer el Cristo Luz, un complejo turístico panorámico. Nos tomamos un ómnibus que exclusivamente se dedica a llevar gente para el morro donde se levanta el complejo. Este ómnibus es gratuito.

Localizado en lo alto del Morro de la Cruz, el monumento tiene 33 metros de altura, iluminado por un cañón de luz que alterna 7 colores y 86 tonos. Posee un mirador que proporciona una vista nocturna única de la ciudad.

vista nocturna de Camboriú - viajar a camboriu

vista nocturna de Camboriú desde el Cristo Luz

Después de unas fotos en el mirador, nos sentamos en el bar para mirar el show. El espectáculo es un lindo entretenimiento nocturno, ideal para acompañarlo con alguna bebida. Ahí probamos la mejor Caipirinha hasta el momento.

DIA 7: Excursión a Bombinhas

El día anterior por la tarde habíamos contratado la excursión a Bombinhas. En realidad lo llaman «excursión», pero solamente es el traslado en bus privado, que te busca por el hotel y te deja en la playa de Bombinhas, cumpliendo un horario fijo para el regreso.

De todas las playas que conocimos en este viaje, posiblemente Bombinhas es la más linda. Con mar calmo, agua transparente, una arena limpia y fina como la harina. Realmente vale la pena conocerla. Eso sí, estas condiciones favorables que les cuento tienen un puntito negativo: abstraerse de los turistas, que no son pocos.
playa bombinhas

Playa de Bombinhas

Hay además una buena infraestructura para almorzar en restaurantes sobre la costa, o sino en la Av. principal Vereador Manoel Dos Santos se encuentran pizzerías, comedores libres o de venta por kilo.
Caminamos hasta el extremo sur de la playa. Allí encontramos una plataforma de madera que, bordeando una extensión de rocas, nos guió hasta una playa pequeña llamada Embrulho. Tiene un muelle con varias embarcaciones ancladas donde vimos partir varios grupos de buceo. Sobre la playa se halla uno de los centros de Mergulho (Buceo), los demás se encuentran sobre la Av. Principal. Caminamos unos pasos más y nos encontramos con praia Lagoinha. Un poco más grande que la anterior, con la ventaja de poseer unas lindas arboledas que son ideales para resguardarse del sol. Allí encontrarán puestos donde alquilan el equipo básico (máscara, snorkel y aletas) para recorrer la costa y practicar un poco de snorkelling, es decir, buceo de superficie en busca de la vida marina oculta entre las rocas.

Para el medio día ya habíamos emprendido la caminata hacia praia Retiro dos Padres. Para llegar, tomamos la Rua das Garoupas. Encontrarla es sencillo, la Av. principal Vereador Manoel Dos Santos, finaliza dividiéndose en dos calles, Rua Tucunares y la que deben tomar Rua das Garoupas.

Desde lo lejos, una pequeña playa, se esconde en el paisaje del morro. Con el descenso, a cada paso, empezamos a respirar la paz y la tranquilidad que se reflejan con el mar acariciando las arenas de la costa. Realmente las cosas sencillas son las más hermosas.

Un viejo hotel, desgastado por el ajetreo del Atlántico y una vegetación recuperando el espacio perdido, son los únicas huellas que ha dejado el hombre sobre la playa. Junto al ingreso, un pequeño camping con un bar de poca estructura se pierden sobre la frondosa vegetación.

bombinhas

Hicimos nuestro pequeño campamento sobre las arenas resguardadas por la sombra de unos árboles costeros. Aclaro que es solo una idea vaga de lo que implica un campamento, llamémoslo un campamento básico o humilde: un toallón recostado sobre la arena, una botella de agua, una cámara digital, protector solar y unas galletitas para la tarde. Los ingleses lo llamaron picnic.

Pasamos unos momentos muy tranquilos, descansando al sol y refrescándonos en el mar hasta que nos atacó el hambre. Decidimos regresar a la villa de Bombinhas en busca de nuestro almuerzo. Encontramos sobre la Av. Principal la pizzería Palatto donde ordenamos una pizza junto con unos sucos naturais. No les podemos dejar el precio del almuerzo porque perdimos el ticket, pero no fue caro.

Cinco de la tarde el ómnibus se encontraba esperando. Un grupo de amigos argentinos que estaban vacacionando se sentaron delante de nuestro asiento, abrieron la ventanilla del ómnibus y siguieron el regateo que habían comenzado minutos antes con uno de los vendedores de cubrecamas.

Nos dimos cuenta de que esta pelea de precios ya venía desde la playa, porque la diferencia era notoria con respecto a los precios que habíamos escuchado nosotros. Con todos los pasajeros a bordo y el colectivo emprendiendo la marcha, el argentino grito su ultimo precio, con los billetes en la mano. El vendedor se quedó pensativo un instante y miró a su compañero del que recibió un movimiento de afirmación. Corriendo a toda prisa, con una sola mano entregó por la ventanilla la mercancía, y con la otra agarró los billetes. La verdad, fue muy divertido ser espectador de estos insistentes comerciantes. El argentino se quedó muy contento con su logro y supongo también nuestro vecino brasilero.

DIA 8: Recorriendo la Interpraias en bus

Por la mañana temprano, después del desayuno explosivo, tomamos el ómnibus que recorre la vía interpraias, camino a las playas Estaleiro y Estaleirinho.

Decidimos no detenernos en las playas de Tacuaras y Tacuarinha porque éstas se caracterizan por ser angostas y mas destinadas a la pesca. Y con respecto a la playa do Pinho, no estamos preparados aún para incursionar en el nudismo. Pero nunca dejamos la puerta cerrada a nuevas experiencias, siempre hay una primera vez para todo,  pero quedará para algún próximo viaje.

El ómnibus nos dejó sobre el poblado que principalmente se destaca por sus casas de alquiler, de fin de semana y algún hotel perdido sobre las arenas. A tan solo una cuadra y media de la parada, se encuentra la playa, facilitando el ingreso. Se hallaba prácticamente desierta de turistas, con una vegetación agreste, arena gruesa y un mar azul con aguas agitadas.

estaleiro

Decidimos caminar la extensión de arena hacia el lado sur, que nos permitió descansar al llegar al límite del camino, interrumpido por un pequeño morro rocoso de escasa vegetación. Las intensas y continuadas olas golpeaban la base rocosa de aquel durmiente. Este movimiento removía el fondo arenoso, dejando al descubierto los tesoros del mar. Miles de caracolas se desplazaban sobe el colchón de arena.

estaleiro interpraia

Pasado el mediodía, partimos de regreso hacia Camboriú.

Durante el trayecto, decidimos seguir camino sin hacer parada en el balneario y así conocer Praia dos Amores. La playa esta ubicada al norte, a 6 Km del centro de Camboriú. Con una gran extensión de arena, un mar ideal para la práctica del surf y un hermoso panorama para realizar caminatas sobre la costa.

Nos bajamos en la Av. Carlos Drumond de Andrade. Hay unas cinco cuadras caminando hacia la Av. José Medeiros Vieira, que es la que recorre la costa.

Caminamos toda su extensión por la arena, y cuando ya estaba bajando el sol, regresamos al hotel.

perro praia dos amores camboriu

  praia dos amores camboriu

DIA 9 : A Bombinhas en bus público

Hoy nos esperaba Bombinhas, una vez más. Como la vez anterior había intentado bucear, y todas las embarcaciones zarpan a las 9:00 am, mis posibilidades se estaban agotando. No hay grupos organizados para salir desde Camboriú, la única posibilidad es alojarse en Bombinhas o lograr llegar a horario en ómnibus.

Para los que somos aficionados al buceo, Bombinhas posee una de las reservas biológicas más importantes de la región. La principal zona de buceo es el archipiélago de Arvoredo, que abarca también las islas do Arvoredo, Ilha da Galé, Ilha Deserta e Calhau de São Pedro. La Isla de Arvoredo, es famosa por presentar una variada fauna marina. Tortugas, rayas, peces tropicales, estrellas de mar, corales, erizos, pulpos, etc. En la isla Galés, podrá bucear en los restos del naufragio del Lilly. En la playa de Sepultura, en el extremo de la bahía, se realizan inmersiones nocturnas y también es ideal para hacer snorkeling.

Nos dirigimos caminando a la Av. Do Estado. El ómnibus pasa con intervalos de 30 minutos. La empresa Praiana de Camboriu a Bombinhas, sale desde la terminal, pero hace su recorrido por varios sectores del Balneario. El precio del mismo es económico. Recorre Itapema, Porto Belo, Bombas, Bombinhas y Canto Grande. El viaje dura 1:30 horas, por las diferentes escalas que realiza.

No pudimos llegar lamentablemente a tiempo para realizar alguno de los buceos por las Islas. Sin poder hacer la excursión marina, me dirigí a uno de los operadores de buceo. Pude contratar, al menos, una inmersión con uno de los instructores que no salió hacia las islas. El precio no fue económico dada mi situación, 40U$S por un solo tubo de aire comprimido. Pero ya estaba en el juego. Como nos quedaba una hora libre, antes de emprender el buceo, nos dirigimos a la playa Embrulho a realizar un poco de Snorkelling. Alquilamos el equipo básico y directo al agua. Fue divertido buscar peces entre las rocas y debajo del muelle.

Cumpliendo el tiempo, a la hora partimos desde la playa de Bombinhas en un gomón semirígido con motor fuera de borda. El bote se detuvo frente al morro del extremo sur, pasando la playa Sepultura. Un día de mucho calor y un cielo despejado, nos permitieron disfrutar de una temperatura del agua de 22° C con una visibilidad cercana a los 9 m. Durante los 40 minutos que estuvimos sumergidos, pudimos disfrutar de la diversidad marina, tal vez un poco escasa, pero permitiéndonos descubrir algún pulpo curioso, peces de diferentes colores, estrellas de mar y erizos.

Como fue una mañana activa, y se nos acercaba el mediodía, decidimos probar unas rabas rebosadas acompañadas con unas papas fritas. Y como habíamos alquilado una sombrilla y un par de sillones playeros, que mejor que comer sobre el mar y la arena.

Comentamos anteriormente que hay una gran variedad de restaurantes sobre la playa. La mayoría pertenecen a los hoteles y proporcionan a los turistas la posibilidad de comer en el mismo lugar donde disfrutan del sol y la costa. Los empleados, con carta de platos en mano, se pasean constantemente en busca de clientes. Nos trajeron una mesa ratona junto con el pedido, y disfrutamos un lindo aperitivo.

Como era nuestro último día en Brasil, decidimos conocer la villa de Canto Grande a unos kilómetros de Bombinhas. Como no hay terminal, fuimos preguntando hasta encontrar la agencia donde venden los boletos de bus público.

Esperamos sobre la Av. Vereador Manoel Dos Santos. Una vez en el transporte, y después de un recorrido de 30 minutos, hicimos nuestra parada en el extremo sur de la península, junto al morro do Macaco.

La Villa de Canto Grande, está habitada por pescadores. Las playas son muy extensas, formando un escenario ideal para realizar caminatas sobre la arena. Constituidas por Mar de fora y Mar de Dentro, nos dirigimos primero a la playa del Mar de fora, situada en el lado Este, sobre mar abierto. Se destaca un gran oleaje, ideal para la práctica del surf. Caminamos un largo trayecto, donde se unen las arenas de la playa Mariscal. Una gran cantidad de casas de veraneo, de muy buena clase, acompañan el paisaje costero.

Retornamos disfrutando de las olas acariciando nuestros pies. Muy pocos turistas caminaban sobre la extensa playa, los pocos que se encontraban eran brasileros.

canto grande bombinhas

playa de Canto Grande

Ingresando a la villa, caminamos por la rua Jacarandá, cruzando la Av. João José de Cruz, hasta llegar a la rua Caiçara. En esta intersección hay unos pocos restaurantes, bares y negocios. Así, llegamos a Mar de Dentro. Con una cara opuesta a su hermana, la playa goza de una mar apacible. Los botes pesqueros ordenan el firmamento, se dispersan descansando en las arenas o gravitando sobre las aguas. Las nubes en la lejanía, se acercaban al horizonte. El sol acompañaba nuestros pasos, descendiendo pausadamente, como cerrando sus ojos tras conquistar el claro. Realmente les recomendamos este lugar.

canto grande bombinhas

bombinhas atardecer

Hermoso atardecer en Canto Grande

DIA 10: Despidiéndonos de Camboriú

Último día en Camboriú. Con un desayuno abundante y nuestras energías cargadas, tratamos de disfrutar las últimas horas. La mejor forma de despedirnos fue caminar por las playas del balneario y Buraco, y beber unos sucos naturales de abacaxi contemplando la costa.

Aprovechamos a hacer unas compras en el supermercado, porque no hay que olvidarse que el viaje es de unas 24 horas. Siempre y cuando en la aduana Argentina – Brasil no suframos algún retraso. Asi que unos buenos sándwiches para el camino no vienen para nada mal. El bus de regreso salió a las 4 pm, y mientras se alejaba lentamente de Camboriú, nuestra mente recorría todo lo que habíamos vivido aquellos días de marzo.

edificios camboriu

“Este es el final de una etapa. Un espacio perenne queda guardado en el recuerdo, y  plasmado en palabras. Si has tenido la posibilidad de compartir junto a nosotros  esta porción de aventura, bienvenido seas VIAJERO.”

L y B.

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