Preparativos para viajar a Camboriu, Brasil

Te contamos nuestra experiencia por este balneario brasilero, para que vos también puedas viajar a Camboriu, pero con más información en la mochila. A viajar!

Localización

País: República Federativa de Brasil
Capital: Brasilia
División Política: 26 Estados y 1 distrito federal
Moneda: el Real
Idioma Oficial: Portugués
Población: 192.376.496 habitantes
Superficie: 3.761.274 km cuadrados
Gobierno: Republica Federativa con presidente elegido cada cuatro años.

Zona de viaje: Camboriú y alrededores. Se trata de un balneario en la costa norte del Estado de Santa Catarina. Dicho Estado está localizado en la región sur del país, y su capital es Florianópolis (85 km al sur de Camboriú). Posee un territorio lleno de contrastes: las sierras se contraponen con el litoral de bellas playas, bahías, e islas.

Mejor época para viajar:  la mejor época del año para visitar esta zona es durante el verano del hemisferio Sur (diciembre a marzo). Pero en esta época es recomendable hacer reservas del alojamiento (si se va a viajar en auto o en bus), o comprar algun “paquete” anticipadamente, ya que se trata de una zona muy concurrida por turistas brasileros, argentinos y uruguayos. Sin embargo, tambien se puede conocer estos lugares en otras épocas del año, con la ventaja de conseguir mejores precios fuera de la temporada alta, y poder tambien disfrutar de un destino un poco más tranquilo, sin tanto “embotellamiento” turístico. Así nuestro viaje se realizó del 1ero al 10 de marzo (contando 2 días arriba del bus hasta llegar al destino).

Duración del viaje: 10 días, 7 noches

Itinerario de viaje a Camboriú

Adquirimos un paquete turístico, de esos típicos que ofertan en las agencias de turismo de nuestra ciudad, con lo cual organizar el viaje no fue nada difícil. No es la forma que consideramos “ideal” para viajar, pero realmente valía la pena, dado el precio: $1029 (Pesos Argentinos), incluyendo el transporte en bus, el alojamiento y media pensión, por 7 noches. El cambio en esa fecha era 3,21 $AR= 1 U$S .

Como teníamos el alojamiento incluído no podíamos trasladarnos a nuestro antojo, y por eso es que tomamos como base Camboriú para de ahí poder desplazarnos a otras playas durante el día (Porto Belo, Bombinhas, Estaleiro, Praia dos Amores, Laranjeiras), y volver de noche al hotel para cenar, pasear por el centro y dormir.

Transportes: El principal fue el ómnibus semi-cama de Mercobus que durante unas interminables 25 hs recorrió los 1580 km que separan a Santa Fe de Camboriú. Como transporte secundario, utilizamos el bus local que realiza la ruta interpraias, y tambien nuestros hermosos piececitos, porque nos hemos pateado todo!! Si quieren demorar menos, pueden mirar vuelos baratos a Camboriú aquí.

Alojamiento: Dentro de los que incluía el paquete, optamos por el  Hotel Costa do Marfil (3*) con media pensión (no incluye las bebidas). Este se encuentra a una cuadra y media de la Avenida Atlantica, sobre la cual se encuentra la playa del Balneario Camboriu. El hotel estuvo muy bien, aunque el día que llegamos hubo un problema de sobreventa. Las habitaciones muy bien, con tv, frigobar y aire acondicionado. Los desayunos muy buenos, con gran variedad de frutas y tortas… y chipá! Las cenas, correctas, aunque después de unos dias se tornaban repetitivas.

Documentación necesaria y vacunas: los argentinos mayores de edad podemos cruzar presentando sólo el dni o cédula de identidad. La vacuna de la fiebre amarilla no era obligatoria para visitar esta zona de Brasil cuando fuimos. Aquí encontrarán más información sobre estos temas.

Relatos del viaje a Camboriú, Brasil

A continuación, podrán leer el diario de nuestro viaje, lo que hemos hecho día a día, y ver algunas fotos de lo que hemos conocido.

DIA 01 y 02: Llegada a Camboriú y primeras impresiones

Después de un largo viaje  de más de 24 horas, el bus nos dejó en nuestro hotel a las 5 am. Dejamos los bolsos en la recepción, ya que la habitación aún no se encontraba asignada, y nos dirigimos directo a la playa central, donde contemplamos un hermoso amanecer.

Así nos recibía la playa de Camboriú

Así nos recibía la playa de Camboriú

La recomendación al comprar este tipo de “paquete” es que presten atención, porque generalmente se sobrevende la disponibilidad del hotel, y tratan de derivarte a un supuesto hotel de mejor calidad.  De esta manera, la cadena hotelera se asegura completar todos los cupos de habitaciones, incluyendo el de los hoteles menos concurridos por los turistas. Y hablamos con conocimiento de causa, porque nos pasó al tratar de hacer el check-in. Como es de esperar, nos negamos rotundamente a estos ventajeros y sin dar el brazo a torcer, después de una larga espera de 6 horas, nos tuvieron que entregar la habitación en el hotel que habiamos contratado!  Argentina 1 – Brasil 0… ;).

Respecto a Camboriú, nos encontramos con una ciudad linda, abarrotada de edificios que conquistan la costa desde la barra sur, con su club náutico y el muelle, hasta barra norte, con el sendero que conduce hasta la playa de Buraco.
playa camboriu - viajar a camboriu
Negocios, restaurantes, hoteles, mercados, y algun que otro shopping, recorren la Av. Atlántica (la de la costa) y Av. Brasil. Para aquellos que les gusta la vida de playa y salir de compras sin remedio alguno, es un lugar ideal. Por nuestra parte, optamos siempre por ver un poco de todo.
¿Dónde está Wally?

¿Dónde está Wally?

Durante la caminata de la tarde por el centro, encontramos un supermercado Mini Preço, sobre la Av Brasil 2033, a solo 2 cuadras de nuestro hotel. Fue ideal para comprar los alimentos para el mediodía, como sandwiches, galletitas para la tarde, y unas cuantas bebidas. Como la habitación del hotel posee un frigobar, no tardamos en ocuparlo con latitas, botellas de cerveza y agua… sí, agua también! Venden unos bidones de 5 lts, que vienen bien para recargar las botellas de 1,5 lts que nos llevamos para beber en la playa o durante el día mientras caminamos.

Algunos precios en Camboriú de referencia del supermercado Mini Preço (marzo 2009):

  • Bidón de Agua mineral da Mata 3,10R$ por 5 lts.
  • Agua Mineral 1,65R$ por 1,5 lts.
  • Cerveza Bohemia Escura en lata (Cerveza negra ) 1,59R$
  • Cerveza Heineken en lata 1,97R$
  • Cerveza Skol en lata 1,79R$
  • Coca Cola en lata 1,15R$
  • Sobre Tang limón 0,69R$
  • Refresco té verde 1,30R$
  • Galletitas Nestlé de chocolate 1,48R$
  • Galletitas de agua 1,79R$
  • Queso en fetas 1,18R$ por 100 grs.
  • Jamón cocido en fetas 1,38R$ por 100 grs.

DIA 03: Playa do Buraco

Nuestro primer día in situ arrancó con el desayuno buffet: frutas, queso, jamón, huevos revueltos, etc. Me gustaría destacar especialmente los Chipá, que nos esperaban todas las mañanas calentitos y recién horneados. No quiero exagerar, pero comí unos 15 por día… sin olvidar que atacamos las demás bandejas con el mismo entusiasmo…. unos gorditos! 😀

Salimos del hotel en dirección a la costa, hacia la praia do Buraco, que se encuentra en el límite con Itajaí, separados por un morro con la praia Dos Amores. Al finalizar la playa central, se encuentra el único acceso para Buraco. El camino es una senda ecológica, construida en madera, que va serpenteando sobre las rocas de la costa, desembocando en una playa poco concurrida durante la mañana, con aguas bien agitadas que la convierten en un atractivo para los surfistas.

playa buraco camboriu

La Praia do Buraco…

playa camboriu buraco

…con poca gente y un mar muy agitado

Cerca del mediodía regresamos a la playa central en busca de la protección de una sombrilla, y terminamos en la mesa de uno de los puestos de suco natural, que son muy recomendables y mas aún con las temperaturas de marzo. Estos puestos (chiringuitos) son ideales para pasar el día con un bajo presupuesto. Los precios (marzo 2009) por un jugo de frutas natural 3R$, un hot dog con un agregado de salsas de vegetales 5R$, y también preparan empanadas o unas mini-tartas que no llegamos a probar.

Si no les gusta caminar o están cortos de tiempo, se encuentra el Bondindinho: un ómnibus bien llamativo que recorre la Av. Atlántica y Av. Brasil, y que pasa cada 10 minutos.

A la tarde regresamos a praia do Buraco. No tiene una gran extensión de arena, por lo que no lleva mucho tiempo recorrerla completa. Por estas horas de la tarde, hay mayor cantidad de visitantes, por lo que recomendamos recorrerla por la mañana temprano si prefieren una mayor tranquilidad.

no es mucha gente, pero sí más que durante la mañana

no es mucha gente, pero sí más que durante la mañana

Sin darnos aviso, el cielo ennegreció. Una tormenta tropical nos llevó a tomar el camino de regreso. Cuando llegábamos al centro, irrumpió el agua nuestra huída. El reparo de un balcón nos acompañó durante las últimas gotas. La llovizna nos regaló un pequeño arcoiris, ideal para un momento fotográfico con Bea…por cierto, loca por las fotos!

el mini arcoiris - viajar a camboriu

el mini arcoiris

Una vez en el hotel, nos preparamos para la cena. Un buffet muy bueno, pero bastante repetitivo con el paso de los días. Les recomendamos no llegar tarde, ya que estos restaurantes no son como los de las grandes cadenas hoteleras que se encuentran en pleno Caribe, con un gran número de mesas, y por lo menos una o dos reposiciones de bandejas. Si se demoran, puede tocarles una buena espera, y peor aún, encontrarse con menos variedades de alimentos para elegir.

Era nuestra “noche de degustación”, así que nos retiramos en busca de algunos tragos. Sobre la Av. Central – Calçadão o peatonal- se encuentra una gran vida nocturna,  jóvenes y adultos en busca de un mismo objetivo: un trago! Los negocios se transforman en puestos de bebidas, con una gran variedad de tragos tropicales, y de comensales riendo y hablando de sus vacaciones. Nos dimos un tropezón con una Caipirinha y una Caipiroska, caminamos hasta la playa y… a testear! eran tan deliciosas que optamos por dejar que las beba una maceta, que seguro habrá sufrido una buena borrachera. Eso no era un trago, ¡era alcohol etílico concentrado! muy mala la calidad de los productos utilizados. Por suerte, esta situación se reivindicó mas adelante.

DIA 4: Disfrutando el día en Laranjeiras

Desayunamos temprano, y caminamos por la playa Central hasta  nuestra querida praia do Buraco. Realmente vale la pena caminar a estas horas de la mañana, ya que los turistas están descansando y el movimiento comercial no abre hasta las 9:00 am. Una paz que te permite dejar de lado las distancias: sin darnos cuenta, ya estábamos en playa do Buraco. Un sol espléndido, un cielo celeste y una playa desierta, y solo nosotros disfrutando aquel panorama.

Cuando divisamos los primeros movimientos, decidimos partir hacia el hotel. Cargamos el bolso, agua y el equipo de playa, y decidimos conocer la praia das Laranjeiras.

Los medios para llegar son variados, a gusto del turista. Estos pueden ser: por medio del barco pirata, partiendo desde el puerto ubicado en el extremo sur de la playa central; el teleférico es otro medio de transporte desde el cual se puede admirar el paisaje, ya que llega hasta la cima del morro; el taxi es un medio rápido pero el costo ronda los 30R$ (una estafa); y finalmente el más económico, por el cual optamos nosotros, el ómnibus.

La parada más cercana se encuentra en una de las esquinas de la Iglesia Matriz Santa Inês, entre las calles 1520 y 1400. Cuesta dos reales por persona (marzo 2009), y un encargado te vende las fichas para subir al ómnibus. Si al llegar a la garita no lo encuentran, no se preocupen, seguramente está en la calle de enfrente descansando sobre la sombra de los edificios. El viaje en bus no lleva mas de 30 minutos. Creo que Schumacher ya encontró un rival, asi que agárrense fuerte de los soportes de sus butacas porque en las curvas, contracurvas y subidas, van a vivir la fuerza G! Nos bajamos tan solo a una cuadra del ingreso a Laranjeiras. Se van a dar cuenta cuando lleguen a la parada porque hay una rotonda con varias esculturas.

Les comento que este ómnibus recorre la vía interpraias, que es una vía de acceso que pasa por las playas del balneario Camboriú: Dos amores, Central, Laranjeiras, Taquaras, Taquarinha, Pinho, Estaleiro y Estaleirinho.

Mapa interpraia Camboriú

La entrada que conduce hasta la costa es una calle de adoquines y frondosos árboles. Las viviendas son en su totalidad comercios de artesanos, restaurantes y puestos de suco natural. La playa es muy agradable, no hay mucho oleaje, pero sí muchos turistas dado que es muy popular en la zona. Sobre el extremo sur hay un muelle donde descienden los pescadores y los que viajan en el barco pirata.

el famoso barco pirata en Laranjeira - viajar a camboriu

el famoso barco pirata en Laranjeira

Como estábamos en horas del mediodía, decidimos darnos un gustito y comer en uno de los restaurantes. Hay mucha oferta, pero el que mas nos llamó la atención era uno con planta alta, donde unos ventanales daban una vista ideal de la costa. Nos sacamos las ganas de poder disfrutar de los alimentos provistos por el mar. Pedimos una picada marina, de las que había varias para elegir. Y ya que estábamos, pedimos una completita: camarones rebozados, rabas, pescado en dados rebozados, papas fritas, arroz, sopa y salsa crema de pescado. Acompañado con una bebida, que en este caso fue una cerveza ¾. El almuerzo para dos personas costó 48R$ (marzo 2009). No pudimos terminar toda la bandeja, verdaderamente abundante, como nos comentó el camarero era un almuerzo para cuatro.  

Camarão, lula em rodelas e Cerveja

Camarão, lula em rodelas e Cerveja

Por la tarde, disfrutamos de la playa, nos metimos al agua que estaba super tibia y coronamos nuestra visita a Laranjeira con un suco de abacaxi (jugo de ananá) por 3R$.

la playa de Laranjeira vista desde el mar

la playa de Laranjeira vista desde el mar

Al regresar al centro, pasamos por una de las agencias de turismo que se encuentran sobre la peatonal. Desde que decidimos viajar a Camboriu, sabíamos que el plan era visitar también algunas playas más alejadas. Así fue que compramos una excursión para el día siguiente a la isla de Porto Belo: por persona 45R$ ( no es económica pero vale la pena ir a pasar el día).

DIA 5: Excursión a la Isla de Porto Belo

Acompañados nuevamente por un excelente desayuno y un hermoso día de sol, nos dirigimos al hall de entrada del hotel. No llegamos a esperar, en unos sillones, cinco minutos que nuestro colectivo estaba en la puerta junto al chofer pronunciando nuestro nombres. Una vez constatada nuestras identificaciones ocupamos nuestros lugares y a disfrutar del camino.

Al llegar al club náutico, el barco nos estaba esperando en el muelle. El recorrido no duró mucho tiempo, y antes de lo que pensamos estábamos arribando a la isla de Porto Belo con gran entusiasmo. Al salir del muelle se encuentra el restaurante, y desde allí comienza un sendero en madera que recorre los diferentes sectores de la isla, como el museo, el sendero ecológico y las diferentes playas habilitadas para los bañistas.

un velero cercano a la costa de la isla

un velero navegando cercano a la costa de la isla

porto belo camboriu 1

la llegada a Porto Belo

Por ser un lugar visitado por un gran número de turistas, las playas están limpias. Se notaba que el mar había estado agitado ya que el fondo marino estaba revuelto, lo que mantenía el agua turbia y con baja visibilidad. Pero esto cambió cerca del mediodía, donde todo volvió a su normalidad y la transparencia del agua embelleció aún más el entorno. La extensión de arena no es continua. Se ve interrumpida por numerosos cúmulos de roca que verdaderamente le dan un punto distintivo al ambiente. Aun así, es posible caminar por la costa bordeando las rocas. Hay rincones muy lindos para descansar y tomar unas fotos.

playa portobelo

porto belo 2

postal porto belo

Al mediodía almorzamos en el restaurante: pescado a la plancha, papas con orégano, chop suey de verduras (espárragos, zanahoria, pimiento), arroz, salsa marina y una cerveza ¾. No recordamos el precio pero no era muy caro. No está permitido ingresar con alimentos a la isla, entendemos que es para mantener el negocio del restaurante y el puesto de bebidas. De todas formas nosotros nos llevamos un agua mineral y un paquete de galletitas para pasar la tarde.

Realmente disfrutamos mucho de la arena y el mar de la isla. A las 5 pm debíamos estar en el muelle para emprender el regreso. Este no fue directo, sino que el barco recorrió la isla por el lado sur, donde tuvimos una hermosa vista de toda la costa. En un momento dado, nos permitieron saltar de la embarcación al mar, fue bastante divertido. Durante el paseo, que duró una hora, un grupo de coreógrafos realizaron una presentación con música y bailes. Terminamos todos siguiendo el ritmo brasilero, y a la espera de recibir alguna bebida de regalo.

vista porto belo

nuestra vista en algún momento del paseo

DIA 6: Día de relax y visita al Cristo Luz

Este día no fue de muchas salidas, ya que Bea se encontraba un poco mareada, por lo que decidimos no salir a recorrer ninguna playa y descansar un poco.

Caminamos desde barra norte hasta barra sur, nos tomamos unas fotos en el muelle y nos quedamos observando a dos pescadores durante unos minutos. Nada interesante: mucho pique, pero a la hora de recoger la línea, un anzuelo vacío.

edificios camboriu

Por la noche decidimos conocer el Cristo Luz, un complejo turístico panorámico. Nos tomamos un ómnibus que exclusivamente se dedica a llevar gente para el morro donde se levanta el complejo. Este ómnibus es gratuito y la entrada al complejo cuesta 12R$ por persona (marzo 2009). Localizado en lo alto del Morro de la Cruz, el monumento tiene 33 metros de altura, iluminado por un cañón de luz que alterna 7 colores y 86 tonos. Posee un mirador que proporciona una vista nocturna única de la ciudad.

cristo luz

vista nocturna de Camboriú - viajar a camboriu

vista nocturna de Camboriú desde el Cristo Luz

Después de unas fotos en el mirador, nos sentamos en el bar para mirar el show. El espectáculo es un lindo entretenimiento nocturno, ideal para acompañarlo con alguna bebida. Ahí probamos la mejor Caipirinha hasta el momento.

DIA 7: Excursión a Bombinhas

El día anterior por la tarde habíamos contratado la excursión a Bombinhas. En realidad lo llaman “excursión”, pero solamente es el traslado en bus privado, que te busca por el hotel y te deja en la playa de Bombinhas, cumpliendo un horario fijo para el regreso. El costo fue de 25R$ por persona.

De todas las playas que conocimos en este viaje, Bombinhas es la más linda. Con mar calmo, agua transparente, una arena limpia y fina como la harina. Realmente vale la pena conocerla. Eso sí, estas condiciones favorables que les cuento tienen un puntito negativo: abstraerse de los turistas, que no son pocos.
playa bombinhas

Playa de Bombinhas

Hay además una buena infraestructura para almorzar en restaurantes sobre la costa, o sino en la Av. principal Vereador Manoel Dos Santos se encuentran pizzerías, comedores libres o de venta por kilo.
Caminamos hasta el extremo sur de la playa. Allí encontramos una plataforma de madera que, bordeando una extensión de rocas, nos guió hasta una playa pequeña llamada Embrulho. Tiene un muelle con varias embarcaciones ancladas donde vimos partir varios grupos de buceo. Sobre la playa se halla uno de los centros de Mergulho (Buceo), los demás se encuentran sobre la Av. Principal. Caminamos unos pasos más y nos encontramos con praia Lagoinha. Un poco más grande que la anterior, con la ventaja de poseer unas lindas arboledas que son ideales para resguardarse del sol. Allí encontrarán puestos donde alquilan el equipo básico (máscara, snorkel y aletas) para recorrer la costa y practicar un poco de snorkelling, es decir, buceo de superficie en busca de la vida marina oculta entre las rocas.

Para el medio día ya habíamos emprendido la caminata hacia praia Retiro dos Padres. Para llegar, tomamos la Rua das Garoupas. Encontrarla es sencillo, la Av. principal Vereador Manoel Dos Santos, finaliza dividiéndose en dos calles, Rua Tucunares y la que deben tomar Rua das Garoupas.

Desde lo lejos, una pequeña playa, se esconde en el paisaje del morro. Con el descenso, a cada paso, empezamos a respirar la paz y la tranquilidad que se reflejan con el mar acariciando las arenas de la costa. Realmente las cosas sencillas son las más hermosas.

Un viejo hotel, desgastado por el ajetreo del Atlántico y una vegetación recuperando el espacio perdido, son los únicas huellas que ha dejado el hombre sobre la playa. Junto al ingreso, un pequeño camping con un bar de poca estructura se pierden sobre la frondosa vegetación.

bombinhas

Hicimos nuestro pequeño campamento sobre las arenas resguardadas por la sombra de unos árboles costeros. Aclaro que es solo una idea vaga de lo que implica un campamento, llamémoslo un campamento básico o humilde: un toallón recostado sobre la arena, una botella de agua, una cámara digital, protector solar y unas galletitas para la tarde. Los ingleses  lo llamaron picnic.

Pasamos unos momentos muy tranquilos, descansando al sol y refrescándonos en el mar hasta que nos atacó el hambre. Decidimos regresar a la villa de Bombiñas en busca de nuestro almuerzo. Encontramos sobre la Av. Principal la pizzería Palatto donde ordenamos una pizza junto con unos sucos naturais. No les podemos dejar el precio del almuerzo porque perdimos el ticket, pero no fue caro.

Cinco de la tarde el ómnibus se encontraba esperando. Un grupo de amigos argentinos que estaban vacacionando se sentaron delante de nuestro asiento, abrieron la ventanilla del ómnibus y siguieron el regateo que habían comenzado minutos antes con uno de los vendedores de cubrecamas.

Nos dimos cuenta de que esta pelea de precios ya venía desde la playa, porque la diferencia era notoria con respecto a los precios que habíamos escuchado nosotros. Con todos los pasajeros a bordo y el colectivo emprendiendo la marcha, el argentino grito su ultimo precio de 35R$, con los billetes en la mano. El vendedor se quedó pensativo un instante y miró a su compañero del que recibió un movimiento de afirmación. Corriendo a toda prisa, con una sola mano entregó por la ventanilla la mercancía, y con la otra agarró los billetes. La verdad, fue muy divertido ser espectador de estos insistentes comerciantes. El argentino se quedó muy contento con su logro y supongo también nuestro vecino brasilero.

DIA 8: Recorriendo la Interpraias en bus

Por la mañana temprano, después del desayuno explosivo, tomamos el ómnibus que recorre la vía interpraias, camino a las playas Estaleiro y Estaleirinho. Decidimos no detenernos en las playas de Tacuaras y Tacuarinha porque éstas se caracterizan por ser angostas y mas destinadas a la pesca. Y con respecto a la playa do Pinho, no estamos preparados aún para incursionar en el nudismo. Pero nunca dejamos la puerta cerrada a nuevas experiencias, siempre hay una primera vez para todo,  pero quedará para algún próximo viaje.

El ómnibus nos dejó sobre el poblado que principalmente se destaca por sus casas de alquiler, de fin de semana y algún hotel perdido sobre las arenas. A tan solo una cuadra y media de la parada, se encuentra la playa, facilitando el ingreso. Se hallaba prácticamente desierta de turistas, con una vegetación agreste, arena gruesa y un mar azul con aguas agitadas.

estaleiro

Decidimos caminar la extensión de arena hacia el lado sur, que nos permitió descansar al llegar al límite del camino, interrumpido por un pequeño morro rocoso de escasa vegetación. Las intensas y continuadas olas golpeaban la base rocosa de aquel durmiente. Este movimiento removía el fondo arenoso, dejando al descubierto los tesoros del mar. Miles de caracolas se desplazaban sobe el colchón de arena. Recolectamos algunos hermosos recuerdos.

estaleiro interpraia

Pasado el mediodía, partimos de regreso hacia Camboriú. Durante el trayecto, decidimos seguir camino sin hacer parada en el balneario y así conocer Praia dos Amores. La playa esta ubicada al norte, a 6 Km del centro de Camboriú. Con una gran extensión de arena, un mar ideal para la práctica del surf y un hermoso panorama para realizar caminatas sobre la costa. Nos bajamos en la Av. Carlos Drumond de Andrade. Hay unas cinco cuadras caminando hacia la Av. José Medeiros Vieira, que es la que recorre la costa. Caminamos toda su extensión por la arena, y cuando ya estaba bajando el sol, regresamos al hotel.

praia dos amores brasil

la extensa playa dos Amores

perro praia dos amores camboriu

  praia dos amores camboriu

DIA 09 : A Bombinhas en bus público

Hoy nos esperaba Bombinhas, una vez más. Como la vez anterior había intentado bucear, y todas las embarcaciones zarpan a las 9:00 am, mis posibilidades se estaban agotando. No hay grupos organizados para salir desde Camboriú, la única posibilidad es alojarse en Bombinhas o lograr llegar a horario en ómnibus.

Para los que somos aficionados al buceo, Bombinhas posee una de las reservas biológicas más importantes de la región. La principal zona de buceo es el archipiélago de Arvoredo, que abarca también las islas do Arvoredo, Ilha da Galé, Ilha Deserta e Calhau de São Pedro. La Isla de Arvoredo, es famosa por presentar una variada fauna marina. Tortugas, rayas, peces tropicales, estrellas de mar, corales, erizos, pulpos, etc. En la isla Galés, podrá bucear en los restos del naufragio del Lilly. En la playa de Sepultura, en el extremo de la bahía, se realizan inmersiones nocturnas y también es ideal para hacer snorkeling.

Nos dirigimos caminando a la Av. Do Estado. El ómnibus pasa con intervalos de 30 minutos. La empresa se llama Praiana, sale desde la terminal, pero hace su recorrido por varios sectores del Balneario. El precio del mismo es económico, 10R$ por persona. Recorre Itapema, Porto Belo, Bombas, Bombinhas y Canto Grande. El viaje dura 1:30 horas, por las diferentes escalas que realiza. Como el viaje a Bombinhas cuesta ida y vuelta 20R$, y se tarda bastante tiempo, contratar la excursión a 25R$ conviene, en función del tiempo y la comodidad. Por lo tanto, lo dejamos al criterio del consumidor. Siempre y cuando los precios no sufran alguna variación en el futuro.

No pudimos llegar lamentablemente a tiempo para realizar alguno de los buceos por las Islas. Sin poder hacer la excursión marina, me dirigí a uno de los operadores de buceo. Pude contratar, al menos, una inmersión con uno de los instructores que no salió hacia las islas. El precio no fue económico dada mi situación, 40U$S por un solo tubo de aire comprimido. Pero ya estaba en el juego. Como nos quedaba una hora libre, antes de emprender el buceo, nos dirigimos a la playa Embrulho a realizar un poco de Snorkelling. Alquilamos el equipo básico y directo al agua. Fue divertido buscar peces entre las rocas y debajo del muelle.

snorkel bombinhas

Cumpliendo el tiempo, a la hora partimos desde la playa de Bombinhas en un gomón semirígido con motor fuera de borda. El bote se detuvo frente al morro del extremo sur, pasando la playa Sepultura. Un día de mucho calor y un cielo despejado, nos permitieron disfrutar de una temperatura del agua de 22° C con una visibilidad cercana a los 9 m. Durante los 40 minutos que estuvimos sumergidos, pudimos disfrutar de la diversidad marina, tal vez un poco escasa, pero permitiéndonos descubrir algún pulpo curioso, peces de diferentes colores, estrellas de mar y erizos.

Como fue una mañana activa, y se nos acercaba el mediodía, decidimos probar unas rabas rebosadas acompañadas con unas papas fritas. Y como habíamos alquilado una sombrilla y un par de sillones playeros, que mejor que comer sobre el mar y la arena. Comentamos anteriormente que hay una gran variedad de restaurantes sobre la playa. La mayoría pertenecen a los hoteles y proporcionan a los turistas la posibilidad de comer en el mismo lugar donde disfrutan del sol y la costa. Los empleados, con carta de platos en mano, se pasean constantemente en busca de clientes. Nos trajeron una mesa ratona junto con el pedido, y disfrutamos un lindo aperitivo.

Como era nuestro ultimo día en Brasil, decidimos conocer la villa de Canto Grande a unos kilómetros de Bombinhas. Como no hay terminal, fuimos preguntando hasta encontrar la agencia donde venden los boletos de bus público.

Esperamos sobre la Av. Vereador Manoel Dos Santos. Una vez en el transporte, y después de un recorrido de 30 minutos, hicimos nuestra parada en el extremo sur de la península, junto al morro do Macaco.

La Villa de Canto Grande, está habitada por pescadores. Las playas son muy extensas, formando un escenario ideal para realizar caminatas sobre la arena. Constituidas por Mar de fora y Mar de Dentro, nos dirigimos primero a la playa del Mar de fora, situada en el lado Este, sobre mar abierto. Se destaca un gran oleaje, ideal para la práctica del surf. Caminamos un largo trayecto, donde se unen las arenas de la playa Mariscal. Una gran cantidad de casas de veraneo, de muy buena clase, acompañan el paisaje costero. Retornamos disfrutando de las olas acariciando nuestros pies. Muy pocos turistas caminaban sobre la extensa playa, los pocos que se encontraban eran brasileros.

canto grande bombinhas

playa de Canto Grande

Ingresando a la villa, caminamos por la rua Jacarandá, cruzando la Av. João José de Cruz, hasta llegar a la rua Caiçara. En esta intersección hay unos pocos restaurantes, bares y negocios. Así, llegamos a Mar de Dentro. Con una cara opuesta a su hermana, la playa goza de una mar apacible. Los botes pesqueros ordenan el firmamento, se dispersan descansando en las arenas o gravitando sobre las aguas. Las nubes en la lejanía, se acercaban al horizonte. El sol acompañaba nuestros pasos, descendiendo pausadamente, como cerrando sus ojos tras conquistar el claro. Realmente les recomendamos este lugar.

canto grande bombinhas

bombinhas atardecer

Hermoso atardecer en Canto Grande

DIA 10: Despidiéndonos de Camboriú

Último día en Camboriú. Con un desayuno abundante y nuestras energías cargadas, tratamos de disfrutar las últimas horas. La mejor forma de despedirnos fue caminar por las playas del balneario y Buraco, y beber unos sucos naturales de abacaxi contemplando la costa.

Aprovechamos a hacer unas compras en el supermercado Mini Preço, porque no hay que olvidarse que el viaje es de unas 24 horas. Siempre y cuando en la aduana Argentina – Brasil no suframos algún retraso. Asi que unos buenos sándwiches para el camino no vienen para nada mal. El bus de regreso salió a las 4 pm, y mientras se alejaba lentamente de Camboriú, nuestra mente recorría todo lo que habíamos vivido aquellos días de marzo.

edificios camboriu

“Este es el final de una etapa. Un espacio perenne queda guardado en el recuerdo, y  plasmado en palabras. Si has tenido la posibilidad de compartir junto a nosotros  esta porción de aventura, bienvenido seas VIAJERO.”

Lau y Bea