La tierra del sol y del buen vino recibe muchos visitantes durante el año, y de todo tipo. Los que van a conocer la capital y a realizar el circuito de alta montaña, los que quieren recorrer bodegas y degustar buenos vinos, los que sólo desean esquiar en alguna de las muchas pistas que ofrece durante el invierno esta provincia, los que buscan practicar deportes de aventura, e incluso los que sueñan con hacer cumbre en el Aconcagua. San Rafael, el Cañón del Atuel, Puente del Inca, Potrerillos, Las Leñas, Uspallata. Todos oímos hablar de esos lugares alguna vez.

Mendoza y alamos

Pero hay un lugar que si bien no arrastra la fama de sus vecinos, es una excelente opción para hacer base durante un par de noches si nos encontramos en el sur de la provincia. Se trata de los Castillos de Pincheira, ubicados 27 kilómetros al oeste de la ciudad de Malargüe, distancia suficiente para poder sumergirnos en un espacio natural, lejos de la civilización. Y para eso colabora que el camino sea de ripio. El bendito ripio, tan odiado por muchos, y tan amado por mi. El camino de tierra permite ir más despacio, parar más seguido para hacer fotos, estar más en contacto con el entorno, y sobre todo, lo hace menos accesible y por ende, más exclusivo de los que se animan a llegar hasta ahí. Hay tantos lugares que no serían lo mismo si llegar a ellos fuera tan fácil como conducir por un camino asfaltado.

Paisajes del camino que nos lleva a los Castillos de Pincheira

Estos paisajes nos regala el camino que nos lleva a los Castillos

Cuando nos estamos acercando, empezamos a comprobar que el paisaje es diferente a lo que habíamos visto en esta provincia (que ya es mucho decir!). Tenemos que tener en cuenta que si venimos hasta acá, es porque nuestro objetivo es descansar, hacer trekking por la montaña y estar en contacto pleno con la naturaleza. Y por qué no, comernos un chivito asado. Pero si la idea es estar cerca de la movida nocturna o que haya algunos barcitos para salir de noche, mejor rumbear para otro sitio. Acá se viene a estar lejos de todo, sin prisas, en medio de la montaña.

contemplar el lugar...

contemplar el lugar…

caminar y fotografiar el paisaje...

caminar y fotografiar el paisaje…

... descansar o leer bajo los árboles, son algunas de las actividades que nos esperan

… descansar o leer bajo los árboles, son algunas de las actividades que nos esperan

Cuando llegamos había bastante gente (familias en su mayoría) pero ninguna carpa. Era sábado, asi que creímos que todos disfrutarían del sol de la tarde y armarían sus aposentos luego. Elegimos un buen lugar para instalarnos, armamos el campamento, calentamos agua, y nos dispusimos a aprovechar las horas que quedaban de sol con unos buenos mates, cerca del arroyo.

ellos también buscaban merendar al sol

ellos también buscaban merendar al sol

7- patos en pincheira

La zona es un área natural protegida, y la erosión continua, con el paso del tiempo, dio lugar a estas formaciones geológicas que asemejan ser castillos, con sus torres de 60 metros y todo, que dan nombre al lugar. Pero, ¿por qué Pincheira? Al parecer, este rincón de Mendoza esconde unas cuantas historias.

8 - gansos pincheira

Que se llamen “castillos de Pincheira” y no de cualquier otro, se debe a que según cuenta la leyenda, este lugar sirvió de refugio a cuatro hermanos de apellido (¿adivinan?) Pincheira, allá por el 1817. Pero estas personas tuvieron una vida un tanto particular. Algo habrán hecho para que les pongan su nombre a unos castillos! Y efectivamente, algo hicieron. Los Pincheira eran líderes de una famosa banda de la región, que se oponían a las ideas de independencia de la época, y luchaban a favor de la monarquía. Educados por frailes franciscanos, para la gente de la zona era su deber de cristianos defender al rey, y así fue como se armaron y lucharon por sus principios, contrario al de los patriotas.

Al grupo formado originalmente por campesinos, se le fue sumando gente de todo tipo: buscados por la ley, perseguidos por los patriotas, y también bandidos, y así el grupo creció y se hizo fuerte, a tal punto que se dice que llegaron a ser más de 500 hombres a caballo, pero siempre en la más alta jerarquía de mando se encontraban los hermanitos de esta famosa y temida familia. Durante 15 años, asaltaron y saquearon a cambio de recompensas (algunas versiones dicen que lo que obtenían lo repartían entre los pobres al mejor estilo Robin Hood), pero su principal objetivo era defender la autoridad del rey en la región. Y en estas formaciones, es que los hermanos se ocultaban y escondían a sus tropas.

9- atardecer en pincheira

Al caer la tarde, la gente empezó a retirarse y de un momento a otro, quedamos completamente solos. Nos resultó extraño, pero nos dio una sensación aún mayor de paz. Las personas que administran el camping nos consultaron sorprendidos sobre nuestras intenciones de acampar. Era abril. Horas después descubriríamos por qué eramos los únicos durmiendo en aquel lugar, aquella fría (MUY fría) noche de abril. Si hubo un protagonista en aquella acampada fue el frío. Pero no cualquier frío, sino ese que te congela hasta los huesos. Después nos enteraríamos que aquella noche soportamos 4 grados bajo cero, en una sencilla carpa de verano. Al igual que cuando dormimos en la hamaca del Parque Tayrona, rogué al sol que se apure y que el amanecer llegara antes de lo debido.

Acá aún no sabíamos lo que nos esperaba...

Acá aún no sabíamos lo que nos esperaba…

pero el paisaje desolado antes del anochecer, hicieron que valga la pena

pero el paisaje desolado antes del anochecer, hicieron que aún pasando frío, valiera la pena

Hasta que finalmente, amaneció. Hubiera preferido que amanezca a las 2 de la madrugada, pero el sol se hizo rogar, y no nos alumbró hasta las 7. El paisaje a esa hora parecía incluso mejor que el del día anterior.

las primeras (y ansiadas) horas de luz en Pincheira

las primeras (y ansiadas) horas de luz en Pincheira

13- castillos pincheira y patos

Desayunamos y mate en mano nos fuimos a recorrer el lugar. Poco a poco, el sol comenzaba a calentar. El predio estaba desierto (de no ser por nosotros), y el silencio solo era interrumpido por el grito de algún pato o el trotar de los caballos.

Preparando nuestro desayuno campestre, a base de pan tostado con aceite de oliva

Preparando nuestro desayuno campestre, a base de pan tostado con aceite de oliva

15- patos y caballos en pincheira

16- castillos pincheira

Para llegar a “los castillos”, atravesamos un puente de madera que cruza el transparente río Malargüe. Al otro lado, iniciamos la caminata y a medida que tomamos altura tenemos una maravillosa vista del camping y el río.

17 - puente camping pincheira

24 - rio malargue en pincheira

18 - caminata Pincheira

Al acercarnos a las formaciones naturales, los 60 metros de altura de las torres se hacen más imponentes, y vemos que hay cuevas a las que podemos entrar.

20 - vista pincheira malargue

19 - torres pincheira Mendoza

  21- cueva pincheira

Justamente los paredones rocosos de difícil acceso eran usados por aborígenes con fines defensivos, y por esta razón en las zonas aledañas se encontraron restos de puntas de flechas y cerámicas que ellos utilizaban. Llegados hasta aquí, estamos ante un lugar que es una excelente opción para descansar, aprovechar la sombra que nos regala la cueva para cubrirnos del sol y disfrutar desde lo alto del hermoso entorno que nos rodea.

23 - lo alto de pincheira castillo 22 - hermosa vista castillo pincheira

DATOS UTILES PARA VISITAR LOS CASTILLOS DE PINCHEIRA

Cómo llegar a los Castillos: Primero hay que llegar a la ciudad de Malargüe, al sur de la provincia de Mendoza. Una vez allí, hay que girar hacia el oeste en la calle Fortín Malargüe y continuar por camino de ripio durante 27 km. A mano izquierda encontraremos el camping, a la margen del río Malargüe.

A continuación les mostramos un mapa para llegar:

Dónde dormir: la única posibilidad que vimos es la de acampar. Otra opción si no se quiere dormir en el lugar, es ir sólo a pasar el día y alojarse en Malargüe. El camping cuenta con parrillas, baños con agua caliente (muy necesaria!), mesas y sillas, luz eléctrica, juegos para chicos y pileta de natación para los días de verano.

Cuánto cuesta: La primer noche de camping cuesta $80 por persona, y luego hay descuentos para las noches siguientes (precios en febrero 2014). Para pasar el día en el predio cobran $40 por persona.

Dónde (y qué) comer: Si estamos acampando, lo mejor y más barato es cocinarnos, sin dudas! Para eso la mejor opción es comprar lo que necesitemos en Malargüe, que será más económico. Pero si nos olvidamos de algo, en el mismo camping hay una proveeduría con cosas básicas para comprar lo que haga falta y si algún día no tenemos ganas de usar la parrilla ni las cacerolas, también hacen algunas comidas, como empanadas. Una opción bastante más cara (pero al parecer muy buena, a juzgar por la cantidad de gente que va en fin de semana) es comer en el restaurant del lugar (llamado Altos Sauces), que se caracteriza por preparar comidas típicas de la región, como el famoso chivito a las brasas.

Qué actividades se pueden realizar: principalmente, descansar y disfrutar de la naturaleza. También se pueden realizar trekking para alcanzar la cumbre de los castillos, o realizar cabalgatas por los alrededores.

Recomendaciones especiales: en caso de no ir en pleno verano, y pretender pasar la noche en carpa, llevar el equipo necesario (buena carpa y bolsa de dormir), y mucho abrigo.

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