Te contamos nuestra experiencia realizando el trekking al Lago Inle en Myanmar, con información útil al final del post para ayudarte a organizar lo que se convirtió en nuestro mejor recuerdo de este país del Sudeste Asiático. Iniciamos nuestro recorrido en Kalaw y caminamos por la ex Birmania rural por 3 días, durmiendo 2 noches en el camino. ¿Nos acompañas?

trekking al lago inle myanmar

Caminamos por senderos que se confunden. Aparecen, desaparecen, se pierden y se mezclan entre los campos del horizonte.

De no ir guiados por Doh no sabríamos con certeza si este rumbo que seguimos nos lleva a algún lado. En realidad, ¿eso importa?. A veces tendríamos que educar nuestros pensamientos al punto que incorporen, sin temor a dudas, el hecho de que el destino, el objetivo, la finalidad, no es lo único que cuenta. Y después aplicarlo a los viajes y a los otros ámbitos de la vida.

Aunque estas huellas de búfalos nos condujeran a la nada misma o nos mantuvieran caminando durante horas en círculos como si fuésemos una calesita girando sobre algún eje imaginario, ninguno de los que integramos la expedición se atrevería a decir que el camino fue en vano.

Pueblo camino al Lago Inle

sendero cerca de Kalaw Myanmar

campo Birmania

Empezando el trekking al Lago Inle

Nuestra caminata empezó en Kalaw varias horas antes.

La verdad es que tuvimos mucha suerte en este trekking. Por un lado nos tocó en suerte Doh, un muy buen guía. Fundamental para conocer más a fondo la cultura del pueblo birmano. Y por el otro, poder compartir esta aventura: conocimos una pareja de argentinos (P y F) en el bus nocturno de Yangón a Kalaw, y como nos llevamos muy bien desde el primer momento, decidimos realizar el trekking juntos.

El día arrancó temprano. P y F pasaron a buscarnos por nuestro humilde hostel ya que ellos se alojaban a la vuelta, en el Dream que es un alojamiento mucho más bonito pero que descartamos porque excedía nuestro limitado presupuesto (voy a dar mi opinión sobre el sitio donde dormimos al final de este post, para no desviarnos del tema ahora). Los cuatro ya juntos  fuimos a encontrarnos con quien sería nuestro guía y partimos.

Al principio, la vegetación era abundante y caminábamos entre hermosos bosques que fueron poco a poco desapareciendo al alejarnos del valle donde se encuentra Kalaw, dando paso a campos cada vez más áridos.

El verde se transformó en una paleta infinita de tonos ocres, por la que ahora avanzamos.

sendero en bosque de Kalaw

paisaje de Myanmar

La vida rural en Myanmar y la (no) tecnología

Mientras mis pies avanzan, hundiéndose unos centímetros en la tierra resquebrajada producto de encontrarnos en el final de la estación seca, observo mujeres que labran los campos aledaños.

Nada de maquinarias ni tecnología agropecuaria.

Esas son realidades tan lejanas que imaginarlas en este contexto no sería más que una simple utopía. El tractor más cercano probablemente se encuentre a unos cientos de kilómetros de distancia, al otro lado de la frontera, en esos países vecinos donde el desarrollo llegó hace unos cuantos años para quedarse.

De este lado de la línea invisible, la realidad es otra, y pareciera que nos encontramos a años luz de que lo dejen desembarcar por estas tierras. Mundos tan diferentes, a tan pocos kilómetros uno del otro. Tan cercanos y tan lejanos a la vez.

Para nosotros, los foráneos, caminar por aquí se asemeja a retroceder en la máquina del tiempo, pero dudo que a los ojos de los locales seamos una imagen viva del bendito progreso.

La tecnología se limita al pico y la pala, y al compartir los unos con los otros los pocos búfalos que sólo los de un mejor pasar económico pueden poseer, para así arar los campos con un menor esfuerzo. Imagino que ésta es la dura vida de campo de la que muchos hablan en occidente, pero que casi ninguno por aquellas latitudes experimenta en carne propia desde la época de sus abuelos o bisabuelos.

bufalos en Myanmar

gente de Myanmar

bufalos y caña en Birmania

Las mujeres birmanas del camino

Aquí las mujeres, con sus rostros maquillados con thanaka para protegerse del sol abrasador del trópico y manos agrietadas que delatan los años de duras labores en el campo, trabajan todas a la par de los hombres. Mejor dicho, los hombres deberían intentar trabajar a la par de ellas. Ellas levantan piedras, aran la tierra, abren caminos, construyen puentes, pican montañas, edifican casas.

No importa la edad. Las niñas trabajan de la misma forma.

Las observo con detenimiento y asombro, porque me cuesta creer la fuerza física que desarrollaron. Acá no existen movimientos de liberación femenina ni pedidos de condiciones de igualdad. ¿La razón? ellas, ellos, todos, estuvieron decenas de años inmersos en una sociedad gobernada por una dictadura donde para empezar a hablar de los derechos de la mujer, primero debían recuperarse muchos otros derechos también indispensables.

No creo que sea casualidad que la persona más célebre en la lucha por la liberación del pueblo birmano, sea una mujer: Aung San Suu Kyi, que tuvo una vida tan de película que fue llevada al cine con The Lady en 2011.

miradas en Myanmar

niñas en Myanmar

secando ajo al sol camino al lago inle

trabajo en el campo en Myanmar

Mientras avanzamos, las sigo observando y hay veces que nuestras miradas se cruzan. Ellas dejan por un instante sus quehaceres, esbozan una sonrisa y levantan la mano para saludarnos. Algunas sonríen aun más al escuchar nuestro mingalaba.

¿Qué pensarán al vernos?. Por un momento me avergüenzo de mis zapatillas cómodas, de mis manos inmaculadas, de mi cámara de fotos e incluso de mi botella de agua potable, siempre llena para saciarnos la sed con estas temperaturas del demonio. Además reitero, ¡potable! ¿somos conscientes de lo que eso significa?, ¿entendemos realmente lo afortunados que somos al tener acceso a esa fuente vital?.

‘Cuántos lujos’, pienso.

También por momentos siento algo de eso que llaman vergüenza ajena, de unos pocos viajeros con quienes coincidimos en algunos tramos de nuestra ruta que visten acorde al clima infernal y no a la cultura conservadora del lugar por el que están viajando. Es que lo analizo y no lo entiendo. Realmente, ¿tan difícil es cuestionarme si la manera en que me visto y actúo es respetuosa a los ojos y las costumbres de la gente del país por el que viajo?. Al fin y al cabo, somos nosotros quienes estamos de visita, los extraños, y por ende quienes tendríamos que adaptarnos. ¿Qué opinan?.

bufalo en el trekking al lago inle

campo de kalaw al lago inle

bufalos en Myanmar

Así avanzamos (¿o retrocedemos?) durante días. Caminando, pensando, analizando realidades. Comparando mundos.

La rutina durante los 3 días de trekking al Lago Inle

Nuestra rutina comienza despertándonos muy temprano. Luego caminamos varias horas entre aldeas y campos secos con algún que otro pequeño bosque. Nos detenemos una o dos horas a almorzar en la vivienda de alguna persona local y descansamos un poco. Continuamos caminando hasta completar los aproximadamente 20 km diarios hasta llegar al lugar donde pasaremos la noche antes de que oscurezca. En la aldea que nos toque, jugamos un rato con los niños y charlamos mediante señas con algún monje curioso. Nos duchamos con un cubo de agua, cenamos a la luz de una vela y luego a dormir todos juntos sobre una esterilla en el suelo, una noche en un secadero de ajo de una aldea y otra en un monasterio budista.

Tal vez no suene demasiado tentador, pero les aseguro que fue una de las experiencias más gratificantes que vivimos en nuestros 4 meses por el Sudeste Asiático. El trekking al Lago Inle fue mucho más que un trekking.

montañas birmania

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monasterio en trekking a inle

El monasterio donde dormimos una noche

monjes budistas en Myanmar

camino al lago inle

Somos espectadores, como si de una película se tratase, y por momentos actores secundarios.

Espectadores de la vida del campo.

Del trabajo duro de los lugareños.

La sencillez de los niños de las aldeas que cruzamos a nuestro paso.

El compartir innato de la escasa agua de los pozos comunitarios.

Los paisajes de postal.

Los ajíes, ajos y jengibres secándose de a miles al sol.

La tierra rojiza y agrietada pidiendo a gritos la llegada de las lluvias del monzón, que aliviarán el calor, darán una tregua a los cultivos y un respiro a los búfalos de agua, volviendo de un verde exuberante el paisaje y los arrozales. Aunque también inundará regiones, traerá mosquitos con sus enfermedades e incluso se llevará vidas a su paso.

Así será el monzón, hasta que vuelva la sequía y el calor asfixiante, y el ciclo comience de nuevo para repetirse una y otra vez.

El ciclo de la naturaleza. El ciclo de la vida.

ajies secandose al sol en myanmar

jengibre - myanmar

niños riendo en birmania

atardecer en trekking al lago Inle en Myanmar

hombre en Myanmar

ajo al sol birmania

el campo en Myanmar

Objetivo a la vista: ¡Hola Lago Inle!

Al cabo del tercer día, un poco insolados por la falta de costumbre, vislumbramos a lo lejos nuestro destino: el lago Inle.

La jornada es la más dura del recorrido por la sequía, la falta de vegetación (y por ende, nada de sombra) y también quizás, el cansancio acumulado.

A medida que nos acercamos, no tardamos en confirmar que el esfuerzo valió la pena.

Esta vez el lugar de destino es tan maravilloso como el camino que nos condujo hasta él. El lago Inle nos deleita con la inmensidad del agua, una imagen que escaseó en los últimos días y nos hace valorarla con otros ojos.

paisaje del trekking al lago inle en myanmar

el paisaje seco…

alrededores del lago inle

… se transforma en un verde intenso al llegar al lago

lago inle

Muertos de calor, buscamos bajo el sol asfixiante un sitio donde dormir. Después de tres intensos días de convivencia, llegó la hora de que el grupo se separe.

Algunos buscarán un respiro bajo el AC de alguna casa de huéspedes, otros tomarse unas cervezas bien frías que intenten apaciguar la temperatura corporal. Por nuestra parte, sentimos que una cama y el pequeño ventilador que remueve el aire caliente y pesado de nuestra habitación de la guesthouse son comodidades excesivas frente a lo que vivimos estos días.

El lago Inle con sus atardeceres de postal es bello por donde se lo mire pero quedará en nuestra memoria por mucho más que ser un lago bonito. Espejos de agua así podemos encontrar cientos en este pequeño y maravilloso mundo en que vivimos. Pero el lago Inle será irreemplazable en nuestros recuerdos gracias a las enseñanzas que nos brindó el camino hasta él.

caminata al lago inle

paisaje en trekking al lago inle 2 dias

Información y consejos para el trekking al Lago Inle

ANTES DEL TREKKING: datos útiles de Kalaw, el lugar de inicio del trekking

Lo más habitual es salir desde Kalaw, aunque hay otras opciones.

Cómo llegar a Kalaw

Nosotros llegamos en un bus nocturno desde Yangón, que demoró 10 horas y nos costó unos 22 dólares al cambio. Pueden verificar el precio, el horario y comprarlo anticipado aquí (intentamos comprarlo el mismo día y no conseguimos lugar, por lo cual tuvimos que pasar una noche más en Yangón). Si viajan desde otra ciudad, fíjense aquí. Los buses salen de la estación al norte de la ciudad, llamada Aung Mingalar. A Kalaw se llega a la madrugada, asi que no es posible salir el mismo día al trekking y hay que dormir al menos una noche en el pueblo.

Dónde alojarse en Kalaw, Myanmar

Nosotros nos alojamos en Golden Lily, una de las guesthouse más baratas del pueblo. Lo bueno es el precio, lo malo es que los baños estaban demasiado sucios y eran demasiado insistentes para que organicemos el trekking con ellos. Nos arrepentimos de no habernos quedado en el Country Inn por muy poco más y que las habitaciones las vimos y estaban muchísimo mejor, pero priorizamos el ahorro. Nuestros nuevos amigos se alojaron en el Dream, que es un alojamiento de una categoría superior. Es bastante más caro pero las habitaciones estaban impecables. Si el plan es pasar varios días en Kalaw para descansar (el pueblo es bonito y lindo para pasar unos días antes o después del trekking), les recomiendo éstas cabañas en un entorno hermoso, a una breve caminata del centro.

Dónde comer en Kalaw

Si les gusta la comida de India y Nepal, les recomiendo el Everest Nepali Food Center, ¡súper rico!.

ORGANIZANDO EL TREKKING: Preguntas frecuentes

Tiempo necesario de Kalaw al Lago Inle: se puede realizar en 2 días, 1 noche o en 3 días, 2 noches. Nosotros optamos por la segunda opción, en donde el recorrido es más largo y durante los dos primeros días no se cruzan turistas.

¿Es necesario ir con guía?: Si bien preferimos manejarnos solos, esta vez nos pareció que sí era necesario un guía. Además, al menos por el camino que fuimos nosotros, era muy fácil perderse, ya que por momentos no era un sendero marcado y se iban atravesando campos de cultivo.

¿Dónde contratar el guía?: Hay unos cuántos sitios donde contratarlos en Kalaw, el pueblo de inicio del trekking. Los que tienen más fama son el Golden Lilly GH y en el Sam’s Family Restaurant. Nosotros elegimos este último, y estuvo todo muy bien, pero es cuestión de averiguar y comparar. Hoy día también hablan mucho de Ever Smile y Jungle King. Si tienen opiniones pueden compartirlas en los comentarios.

¿Cuánto cuesta?: El precio del trekking al Lago Inle de 3 días, 2 noches para 4 personas es de 40000 kyatts por persona (pueden consultar el tipo de cambio aquí ), incluyendo el guía y cocinero, un sitio donde dormir, todas las comidas, el barco al llegar a Inle hasta el pueblo de Nyaungshwe, donde están la mayoría de los alojamientos, y te llevan los bolsos grandes hasta el alojamiento que elijas de antemano en el Lago Inle, para que no tengas que transportarlos durante el trekking.

¿Conviene el trekking de 2 días o el de 3?: Depende de cada uno. Sabemos de gente que se ha aburrido 3 días caminando, no fue nuestro caso. Analizá según si te gusta caminar o no y en base al tiempo que dispongas en Myanmar.

¿Cualquier persona puede realizarlo?: Es un trekking sencillo (no hay que escalar montañas ni mucho menos), pero hay que tener en cuenta que son jornadas largas donde se camina mucho, porque a mitad camino uno no se puede arrepentir!. En promedio son 20-22 km diarios por un terreno con desniveles.

Entrada a la “Inle zone”: al llegar al lago hay que pagar una tasa de 5 dólares por persona. Conviene pagarla en dólares y no en kyatts.

FIN DEL TREKKING: EL LAGO INLE

La población a la que se llega al finalizar el trekking, y después de un paseo en barco, se llama Nyaung Shwe.

Dónde alojarse en el Lago Inle (en Nyaung Shwe)

Hay muchos alojamientos, pero nosotros nos quedamos en Joy porque teníamos que elegir un sitio para que nos envíen las mochilas mientras hacíamos el trekking. Pero el lugar estuvo bien. Una alternativa de precio similar es el Gypsy.

Nuestros amigos que viajaban con presupuesto más holgado, eligieron el Princess Garden porque tenía piscina, pero al segundo día se cambiaron al Aquarius que era de precio similar pero las habitaciones tenían AC (consejo: nosotros siempre sobrevivimos con ventilador, pero algunas veces nos costaba dormir por el calor, si no soportan el calor, tengan en cuenta el dato del aire acondicionado).

Si viajan solos o solas, el único hostel que vi personalmete con dormitorios compartidos es el Hardwood.

Y por último, si después de tanta caminata quieren darse un gusto y dormir en un lugar muy lindo pero a precios asiáticos, les recomiendo mucho dos alternativas: éste o éste, ambos están un poco más alejados del centro pero ofrecen bicicletas gratuitas, que es un plus para luego pasear por los alrededores del lago.

¿Viajás al Sudeste Asiático?. Estos post te pueden servir: